La Carta Porte vive en “Mercancías”. Ahí es donde se nota si el documento es real o un relleno. Y ahí es donde más caen errores.
Solución: no uses descripciones genéricas tipo “producto”. Define cantidades, unidad, peso y datos mínimos coherentes con la operación. Si manejas variedad, crea un catálogo interno (tus claves/alias) para no capturar a mano cada vez.
- P: ¿Puedo poner “producto” y ya? R: Es mala práctica; eleva riesgo de rechazo y revisión.
- P: ¿El peso debe ser exacto? R: Debe ser razonable y consistente con la operación.
- P: ¿Cómo lo automatizo? R: Catálogo de conceptos con unidades y pesos típicos.